Las opciones de tratamiento para la hemorragia uterina anormal abarcan desde la observación y la verificación hasta la terapia con medicamentos o una intervención quirúrgica si es necesaria.
Ablación endometrial
La ablación endometrial es un tratamiento mínimamente invasivo que utiliza instrumentos de visión con luz, junto con otros, para destruir o extirpar el revestimiento interno del útero (endometrio). El procedimiento puede realizarse a través de diversos métodos, por ejemplo con láser, calor, electricidad y congelamiento. Generalmente, las pacientes necesitan solamente anestesia local o en la columna y se recuperan en unos pocos días. La cavidad endometrial se cura por cicatrización. La ausencia de tejido endometrial funcional reduce o impide las hemorragias uterinas en el futuro. La ablación endometrial reduce el flujo menstrual en aproximadamente el 90% de las mujeres y hasta la mitad de las afectadas directamente dejan de menstruar.
Son buenas candidatas a la ablación endometrial las mujeres que:
- no responden a otros tratamientos;
- han decidido no tener más hijos;
- no pueden o no quieren someterse a una histerectomía;
- no tienen grandes pólipos ni fibromas que causen la hemorragia.
Las mujeres más jóvenes son menos propensas a responder a este tratamiento y necesitan la repetición del procedimiento. La ablación endometrial no es una buena opción para mujeres con hemorragia posmenopáusica.
Histeroscopia operatoria
En mujeres que tienen fibromas o pólipos intracavitarios (en la submucosa), la extirpación de estas anomalías anatómicas es la mejor opción de tratamiento. Con frecuencia, esto puede lograrse mediante una cámara (histeroscopio) que se introduce a través de la vagina y el cuello uterino. Si es posible, esta intervención se realiza bajo modalidad ambulatoria y la paciente regresa a sus actividades normales entre 1 y 3 días después.
DIU con contenido de progesterona
Los dispositivos intrauterinos con progesterona generalmente reducen la hemorragia en un 80% como máximo en mujeres que tienen flujo menstrual copioso. El DIU se coloca dentro del útero a través de la vagina y el cuello uterino. Esto se hace usualmente en el consultorio médico. Los efectos hormonales son locales y, por lo tanto, no provocan los efectos secundarios de la terapia hormonal sistémica. Los DIU con contenido de progesterona pueden emplearse en mujeres que desean futuros embarazos.