Con la aplicación de tratamientos mínimamente invasivos para fibromas y de otros tipos de cirugía uterina, las pacientes pueden regresar a casa el mismo día de la operación o a la mañana siguiente, con mucho menos dolor y una recuperación más rápida.
Existen muchas opciones de tratamiento para los fibromas uterinos. Se considera la posibilidad de un tratamiento solamente si los síntomas provocan molestias o riesgos a la salud o si el tamaño y la ubicación del fibroma afectan la fertilidad. Consulte a su médico sobre las mejores opciones posibles para el tratamiento de su caso específico.
Espera con observación y examen pélvico anual
Cuando no hay síntomas presentes, los ginecólogos con frecuencia recomiendan la "espera con observación". La espera con observación consiste en la cuidadosa supervisión de los síntomas. Para la mayoría de las mujeres, éste es el único tratamiento que necesitarán.
Medicamentos
Los analgésicos de venta libre generalmente proporcionan suficiente control del dolor. Entre los medicamentos usados también se incluyen los inhibidores hormonales. Se ha encontrado una relación entre ciertas hormonas y el crecimiento de los fibromas. Inhibir tales hormonas sirve para disminuir las tasas anormales de crecimiento e, incluso, puede reducir el tamaño de los fibromas.
Miomectomía
La miomectomía abdominal es una intervención quirúrgica en la que se extirpan los fibromas del útero. Según cuál sea el tamaño y la ubicación de los fibromas, la miomectomía abdominal puede ser una cirugía laparoscópica bajo modalidad ambulatoria o una cirugía abierta que requiera entre uno y tres días de estadía en el hospital. La miomectomía abdominal es un tipo de cirugía mayor que consiste en extirpar los fibromas y suturar el útero para cerrarlo nuevamente.
La miomectomía abdominal se ha convertido en una intervención menos invasiva gracias al desarrollo de las técnicas laparoscópicas. Muchas pacientes tratadas previamente con cirugía abierta pueden ahora obtener los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva. En general, la operación sirve para controlar los síntomas, pero mientras más fibromas tiene la paciente, más difícil es la cirugía. Además, los fibromas pueden crecer nuevamente en el futuro.
La miomectomía histeroscópica es una intervención utilizada para extirpar los fibromas que se forman en la cavidad uterina y provocan anomalías en la menstruación. El procedimiento se realiza a través de la vagina, como cirugía ambulatoria. Generalmente, las pacientes regresan a casa el día de la operación y pueden trabajar nuevamente al día siguiente. El control del dolor rara vez requiere más que unos analgésicos suaves de venta libre.
La miomectomía es la intervención preferida para mujeres que quieren preservar su fertilidad, ya que otras técnicas para el útero (la embolización arterial uterina y la miólisis) pueden afectar la integridad del útero y complicar futuros embarazos.
Histerectomía
Una histerectomía es la extirpación quirúrgica del útero. La histerectomía usualmente es realizada por un ginecólogo y puede ser total (se extirpa tanto el útero como el cuello uterino) o parcial (se conserva el cuello uterino). En algunos casos, se practica una extirpación quirúrgica de los ovarios (ovariectomía) al mismo tiempo que la histerectomía.
Las mujeres que se someten a una histerectomía con extirpación de ambos ovarios pierden la mayor parte de su capacidad para producir las hormonas estrógeno, progesterona y testosterona. Como consecuencia, experimentan lo que se conoce como "menopausia quirúrgica" y tienen probabilidades de sufrir sofocos, sudoración nocturna y otros síntomas menopáusicos. Las mujeres que se someten a la histerectomía sin extirpación de los ovarios no sufren síntomas menopáusicos pero dejan de menstruar y ya no pueden quedar embarazadas.
La histerectomía puede practicarse por vía abdominal, vaginal o laparoscópica. La histerectomía abdominal, que ha sido el método quirúrgico tradicional para mujeres con fibromas sintomáticos, requiere una sola incisión abdominal larga e implica una estadía más prolongada en el hospital, una recuperación lenta y las tasas más altas de complicaciones. Los métodos menos invasivos, entre ellos, la histerectomía vaginal y laparoscópica, implican períodos más cortos de recuperación y tasas más bajas de complicaciones. Algunos tipos de histerectomía mínimamente invasiva ahora se practican comúnmente como operaciones ambulatorias, tras las cuales las pacientes regresan a su trabajo en menos de dos semanas.
Embolización arterial uterina
La embolización arterial uterina es un procedimiento mínimamente invasivo que puede eliminar la necesidad de un tratamiento quirúrgico. Se realiza mientras la paciente está consciente pero sedada y sin sentir dolor. El procedimiento consiste en colocar un pequeño catéter en una arteria de la ingle y dirigirlo hacia la irrigación de sangre de los fibromas.
Se inyectan partículas diminutas a través del catéter para bloquear el flujo de sangre que va hacia el fibroma, lo cual provoca la reducción del tamaño del fibroma y la disminución de los síntomas. La embolización arterial uterina usualmente requiere una estadía de una noche en el hospital. Muchas mujeres retoman las actividades de nivel moderado unos pocos días más tarde y la mayoría de ellas pueden regresar a sus actividades habituales en el transcurso de entre 7 y 10 días.
La recuperación total generalmente lleva una o dos semanas, pero puede prolongarse un poco más.
Existen investigaciones que indican que la embolización de fibromas tiene una eficacia de por lo menos el 85 por ciento en la reducción del flujo menstrual intenso y el alivio del dolor. Muchas mujeres han descrito un cambio significativo en sus síntomas al cabo de pocos días. La mayoría de las pacientes consideran que la embolización arterial uterina reduce o elimina sus síntomas.
La embolización arterial uterina en GW Hospital es practicada por los radiólogos quirúrgicos Anthony Venbrux, MD y Elizabeth Ignacio, MD.
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