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Neurocirugía endovascular

Desde principios de la década de 1990, la cirugía endovascular se ha usado mucho para tratar pacientes con aneurismas o con debilitamiento de las paredes de los vasos sanguíneos. A diferencia de la cirugía abierta, que repara los vasos desde afuera, la cirugía endovascular se realiza desde el interior del vaso sanguíneo afectado por medio de una incisión y una abertura en el hueso.

El fin principal de la cirugía endovascular es evitar y tratar la ruptura de un aneurisma cerebral. El aneurisma cerebral se produce debido a la debilidad de las paredes de una arteria. Con el tiempo, el aneurisma puede crecer y romperse, lo que produce una hemorragia en el cerebro. Se estima que hasta 1 de cada 15 personas tendrá un aneurisma cerebral en su vida. Anualmente, aproximadamente 40,000 personas experimentan hemorragias debidas a un aneurisma cerebral.

Factores de riesgo

Entre las personas que tienen más riesgo de tener un aneurisma cerebral se encuentran las mujeres, los afroamericanos, los fumadores y los pacientes con presión arterial alta no controlada. Los pacientes que tienen antecedentes de ruptura de un aneurisma tienen un riesgo levemente superior de tener otro aneurisma o hemorragia por otro aneurisma. Los pacientes que tienen dos parientes de primer grado con antecedentes de hemorragia cerebral producida por un aneurisma presentan mayor riesgo de tener un aneurisma cerebral y, por lo tanto, deben hacerse un examen entre los 35 y 40 años de edad.

Síntomas

La mayoría de los aneurismas cerebrales no se descubren hasta que se rompen. Una pequeña minoría puede presentar síntomas relacionados con presión local en el cerebro. Cada vez se descubren más aneurismas a través de síntomas que no están relacionados con los aneurismas.

Síntomas de ruptura de un aneurisma cerebral

  • Dolor de cabeza intenso (generalmente caracterizado como el "peor dolor de cabeza de su vida")
  • Náuseas y vómitos
  • Rigidez o dolor de cuello
  • Desmayos o pérdida del conocimiento
  • Convulsiones
  • Sensibilidad a la luz

Detección y diagnóstico

Los aneurismas cerebrales se identifican por medio de técnicas de formación de imágenes como la tomografía computarizada (TC), las imágenes por resonancia magnética (IRM), la angiografía por resonancia magnética y la angiografía por cateterismo. Por lo común, la ruptura de un aneurisma se diagnostica por medio de una TC, que es muy sensible para detectar sangre en el interior del cerebro. La angiografía cerebral o angiografía por tomografía computarizada se utiliza para identificar el lugar, el tamaño y la forma exactos de un aneurisma. Ambas técnicas utilizan la inyección de tintes de contraste y radiografías para visualizar el aneurisma. La angiografía por cateterismo es el principal estudio empleado para evaluar los vasos sanguíneos del cuello y el cerebro. La pronta identificación y tratamiento de los aneurismas cerebrales es crucial porque existe riesgo de experimentar un nuevo episodio de hemorragia, de suma gravedad potencial. Ante la ruptura de un aneurisma, durante las primeras 24 a 48 horas existe mayor riesgo de que se produzca una nueva hemorragia.

Opciones de tratamiento

La cirugía endovascular se realiza desde el interior de los vasos sanguíneos y ya es una opción de tratamiento ampliamente aceptada. La operación requiere anestesia local o regional para insensibilizar el área que circunda la arteria femoral, en la parte superior de la pierna derecha. Se coloca un catéter o tubo de plástico en la arteria femoral. Luego el médico utiliza imágenes radiográficas para hacer avanzar otro catéter hacia el vaso sanguíneo que irriga al aneurisma. A partir de allí, se toman distintas radiografías que permiten determinar la opción de tratamiento óptima, ya sea por ligadura o con el uso de una espiral.

Cuando se repara un aneurisma, se introduce un catéter flexible en la arteria femoral y se lo hace llegar directamente al interior del aneurisma. Se pueden insertar espirales y endoprótesis vasculares (stents) extraíbles a fin de bloquear el flujo de sangre hacia el aneurisma para que se coagule. Para visualizar los vasos sanguíneos, se utiliza la tecnología radiográfica en tiempo real, conocida como imágenes fluoroscópicas. Cuando se colocan las espirales, se puede ver el bloqueo progresivo del aneurisma.

Aunque es una tecnología bastante reciente, la cirugía endovascular se ha usado ampliamente en los últimos 10 años debido a que brinda a los pacientes las siguientes ventajas:

  • Menos molestias
  • Es menos invasiva
  • Incisión más pequeña
  • Menor esfuerzo para el corazón y los pulmones
  • Reducción de la necesidad de hemoderivados
  • Menor riesgo para pacientes mayores con diversos problemas médicos (por ejemplo, enfermedades cardiocoronarias o trastornos pulmonares)
  • Tiempo de recuperación más corto

Si usted o alguien que usted conoce tiene un aneurisma cerebral u otros trastornos de los vasos sanguíneos del cerebro, pregunte a su médico si la cirugía endovascular puede ser una opción de tratamiento adecuada.


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