Todos los años llegan más de 20,000 pacientes de todo el país con epilepsia y otros trastornos convulsivos a fin de obtener evaluación y tratamiento de los miembros del equipo médico del Centro. Neurólogos, neurorradiólogos, neurocirujanos, neuropsiquiatras, neurofisiólogos, enfermeros, especialistas en rehabilitación y trabajadores sociales colaboran para desarrollar un programa de tratamiento específico para cada uno de los pacientes del Centro.
Cuando los pacientes acuden al Centro para el Tratamiento de la Epilepsia, en primer lugar se les hacen estudios completos de diagnóstico para determinar las zonas del cerebro que están involucradas en la convulsión, como las áreas que son importantes para el habla, la memoria y otras funciones vitales, conocidas como "áreas cerebrales elocuentes". El Centro ofrece instalaciones, tanto para pacientes internados como ambulatorios, que están equipadas con aparatos de electroencefalografía digital (EED), imágenes por resonancia magnética (IRM), tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés), tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT, por sus siglas en inglés), angiografía y espectroscopía por resonancia magnética. Otros medios para detectar focos de convulsiones incluyen la localización metabólica y el mapeo directo por medio de tiras con electrodos subdurales o con electrodos profundos con guía estereotáctica. A diferencia de otros establecimientos del área, el Centro para el tratamiento de la epilepsia cuenta con monitoreo las 24 horas para evaluar con rapidez a los pacientes, por lo general en cuestión de días.
Además de los últimos avances tecnológicos, el abordaje de diagnóstico del Centro para el tratamiento de la epilepsia comprende evaluaciones realizadas por neuropsiquiatras, fisiólogos cognitivos y otros especialistas que estudian el impacto del trastorno convulsivo en la vida del paciente, elemento clave para determinar la estrategia ideal de tratamiento. Con terapia médica, la gran mayoría de los pacientes del Centro pueden llevar una vida productiva e independiente. Aproximadamente el 10% de los pacientes (especialmente aquéllos con convulsiones no controladas por medicamentos anticonvulsivos) pueden ser candidatos para la cirugía. Los neurocirujanos del Centro son expertos en todo tipo de intervenciones quirúrgicas para la epilepsia, incluidas la lobotomía, la hemisferectomía y la callosotomía. La angiografía intraoperativa, el mapeo cerebral y el monitoreo neurofisiológico guían a los cirujanos al lugar preciso de la convulsión y los alejan de las estructuras cerebrales elocuentes.