El cirujano extirpa el testículo o los testículos con cáncer. También puede extirpar ganglios linfáticos, según el estadio y la extensión del cáncer. Con un testículo, el hombre puede producir esperma, pero no puede hacerlo si se le extirpan ambos. Si estos pacientes desean engendrar hijos, pueden optar por guardar su esperma congelado antes de someterse a la intervención quirúrgica. Las prótesis testiculares se ven y se palpan como los testículos naturales y, por lo general, se utilizan para evitar que el paciente se sienta avergonzado o cohibido luego de la operación.
La radioterapia mata las células cancerosas con rayos X intensos dirigidos únicamente al crecimiento canceroso. En el caso del cáncer testicular, los rayos siempre provienen de un aparato ubicado fuera del cuerpo y se dirigen al abdomen. Los seminomas son particularmente sensibles a este tipo de tratamiento. Los efectos secundarios de la radioterapia incluyen pérdida del apetito, fatiga, náuseas, vómitos y problemas digestivos.
En la quimioterapia, se administran medicamentos que matan células de rápido crecimiento, por lo que también puede ocurrir que maten células no cancerosas. Si bien los efectos secundarios varían según el tipo de medicamento, en general comprenden caída del cabello, náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito, llagas en la boca y los labios, y disminución de la resistencia a las infecciones. Otros efectos secundarios pueden incluir pérdida de la audición o daños en los riñones, nervios, pulmones y vasos sanguíneos pequeños. Los medicamentos contra el cáncer testicular también pueden causar daños en los riñones, nervios, pulmones y vasos sanguíneos pequeños, como también pérdida de la audición.
Pronóstico
Aunque el cáncer testicular es una de las formas de cáncer que es más curable y tiene una tasa de curación superior al 90 por ciento, la mayoría de estos tipos de cáncer se extienden si no se los controla. Primero invaden y dañan el otro testículo y luego se propagan y las células son transportadas por los ganglios linfáticos a otros órganos del cuerpo, por ejemplo, a los pulmones. La detección y el tratamiento tempranos son fundamentales para obtener un resultado favorable.