
La cirugía de columna vertebral mínimamente invasiva se realiza a través de incisiones diminutas, usualmente con la ayuda de microscopios o endoscopios (cámaras u otros aparatos muy pequeños diseñados para visualizar partes internas del cuerpo). Esta cirugía fue desarrollada a partir de la necesidad de tratar de manera eficaz los trastornos de los discos intervertebrales con mínimas lesiones musculares relacionadas y rápida recuperación.
Estas técnicas ofrecen varias ventajas, entre las que se incluyen: pocas cicatrices minúsculas en lugar de una cicatriz grande, mínimas lesiones musculares, una hospitalización más corta (solamente dos o tres días, en lugar de cinco o seis), la reducción del dolor posoperatorio, un período de recuperación más breve y la posibilidad de regresar al trabajo y a las actividades diarias mucho más pronto.
Los neurocirujanos (cirujanos que se especializan en el tratamiento de enfermedades y trastornos del cerebro, la médula espinal, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso simpático) a menudo realizan procedimientos mínimamente invasivos en la columna vertebral. Los neurocirujanos de The George Washington University Hospital practican las siguientes intervenciones quirúrgicas de columna mínimamente invasivas:
Microcirugía de extirpación de disco lumbar o cervicalProcedimiento para pacientes que presentan hernia de disco sin complicaciones, acompañada de lo siguiente:
- Dolor en las piernas y en la zona lumbar
- Dolor que no ha respondido a tratamientos convencionales, tales como descanso, analgésicos, fisioterapia, tratamiento quiropráctico y medicamentos
- Confirmación de la hernia de disco lumbar mediante radiografía
La microcirugía de extirpación de disco lumbar o cervical no está diseñada para pacientes con síntomas de artritis de la columna vertebral o protuberancias muy grandes en huesos, que pueden provocar un tipo de dolor similar. Se pueden tratar protuberancias más pequeñas.
Durante este procedimiento de extirpación de disco, los cirujanos retiran los discos afectados que están ejerciendo presión contra los nervios en la zona lumbar y la nuca. Con el paciente anestesiado, los cirujanos hacen una pequeña incisión, guiándose por rayos X aplicados sobre el disco. Introducen una serie de tubos gradualmente más grandes encima del disco hasta que, mediante el uso de un endoscopio o microscopio, logran una abertura que les permite ver el núcleo pulposo del disco y luego extraen el disco. Se sigue el mismo procedimiento tanto para la zona lumbar como para la cervical.
El paciente puede sentirse aliviado del dolor inmediatamente después de esta intervención ambulatoria. Generalmente se aconseja caminar y hacer ejercicios el mismo día. Algunos pacientes sufren espasmos musculares en la zona lumbar, que pueden aliviarse con relajantes y analgésicos. El dolor en el área de la operación es mínimo, de modo que en general no es necesario tomar medicamentos posoperatorios. Se recomienda hacer ejercicios diariamente desde la fecha del alta y se realiza una nueva evaluación varios días más tarde. Las actividades normales en general pueden retomarse según el criterio del médico, entre una y seis semanas después de la cirugía.
La principal ventaja de este procedimiento es que no afecta los músculos, los huesos ni las articulaciones, y tampoco hay manipulación de los nervios de la zona lumbar. Debido a que la inserción de los instrumentos a través del músculo es la única herida, no quedan cicatrices en los nervios ni alrededor de ellos después de la operación. Aproximadamente el 90 por ciento de los pacientes experimenta un alivio del dolor después de la intervención.
Descompresión y fusión vertebral lumbarLa descompresión es una intervención quirúrgica que se realiza para aliviar el dolor provocado por nervios pinzados. En este tipo de cirugía de columna, se extrae una pequeña parte del hueso que está encima de la raíz del nervio o el núcleo pulposo del disco desde debajo de la raíz del nervio para darle más espacio a la raíz del nervio y proporcionar mejores condiciones para la curación. Los cirujanos efectúan una descompresión mínimamente invasiva de la columna vertebral y una fusión con o sin varillas y tornillos para mantener la columna en su lugar. Hacen una incisión a la altura correcta e introducen tubos que les permiten ver el disco y quitar hueso y ligamento para aliviar la presión ejercida sobre el conducto vertebral y los nervios. En algunos casos, se extirpa el disco completo y se coloca un tapón de hueso para mejorar el equilibrio normal de la columna.
Este procedimiento generalmente se recomienda para pacientes que han sufrido dolor en las piernas durante seis semanas como mínimo y no han conseguido alivio suficiente del dolor con tratamientos no quirúrgicos (por ejemplo, con esteroides por vía oral, fármacos antiinflamatorios no esteroides o AINE, y fisioterapia). Si el dolor en las piernas no se reduce con esos tratamientos, la microcirugía de extirpación de disco es una posible opción para quitar la presión que hay sobre la raíz del nervio y acelerar la curación. Esta cirugía es aconsejable también para personas que desarrollan debilidad progresiva en las piernas o problemas en los intestinos o la vejiga.
En algunos casos de estenosis del conducto vertebral, las vértebras se mueven o se deslizan por la proximidad entre una y otra. Puede producirse entonces una movilización anormal entre las vértebras. En tales casos, puede ser necesaria una cirugía de fusión vertebral, además de la descompresión, para estabilizar las vértebras afectadas. La fusión vertebral es la corrección de una parte inestable de la columna vertebral mediante la unión de dos o más vértebras.
Después de la operación, los pacientes pueden regresar rápidamente a un nivel normal de actividad diaria. Algunos cirujanos de columna vertebral indican a los pacientes que eviten la inclinación, la carga de peso y la torsión durante las primeras seis semanas posteriores a la cirugía. Sin embargo, como la espalda del paciente no ha sufrido cambios en términos mecánicos, también se recomienda que regrese a su funcionamiento normal inmediatamente después de la cirugía de columna. A los pacientes se les permite retomar la mayoría de sus actividades al cabo de algunas semanas y se les puede aconsejar la rehabilitación posoperatoria como ayuda para retomar su vida normal.